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SANTOS PDF Imprimir E-mail
  
Viernes, 20 de Noviembre de 2009 17:56

SAN ADRIÁN

 
San Adrián (o Adriano) nació a finales del siglo III en Constantinopla. Era hijo del césar Probo que fue emperador durante 6 años (de 227 a 282).
Adrián fue oficial en el ejército romano y, como tal, le correspondió tomar parte en las persecuciones decretadas por Maximiano Galerio.
Los emisarios del emperador obligaban a todos a participar en los sacrificios idolátricos y detenían a quienes se negaban. Prometían premios a quienes denunciasen a algún cristiano y amenazaban a quienes los ocultasen.
Un día denunciaron a 23 cristianos que se habían juntado en una cueva para cantar salmos, los arrestaron y Galerio les hizo padecer crueles tormentos. Nadie renunció a su fe. Cargados de cadenas los mandó a la cárcel.
Adrián, con 28 años, conmovido por la entereza y el valor de aquellos hombres y mujeres, se convirtió al cristianismo.
Fue también apresado y martirizado. Le cortaron los pies y una de las manos. Con ese tormento murió y dio su espíritu al Señor en el año 306 en Nicodemia, según las actas de su martirio escritas en griego. Los otros 23 mártires corrieron con la misma crueldad y murieron con estas palabras en la boca: "Buen Jesús, recibid nuestro espíritu". 
  

SANTA MARIA JOSEFA

María Josefa Sancho de Guerra nació en el seno de una humilde familia el 7 de septiembre de 1842 en Vitoria (España). Recibió en su niñez una sana educación cristiana, la que fue sólido comienzo del edificio espiritural que ella habría de construir en el futuro.
Fundó, junto a tres compañeras, el Instituto de las Siervas de Jesús, para la asistencia a los enfermos en los hospitales y a domicilio.
Se establecieron en Bilbao y allí comenzaron a ejercer el ministerio de asistencia nocturna. Cuando fundó el nuevo Instituto, en la primavera de 1871, María Josefa tenía 29 años.
Del Corazón de Jesús, su principal devoción, recibió los sentimientos de bondad y de amor para cuidar a los enfermos en sus domicilos, hospitales, clínicas y sanatorios; a los ancianos en las residencias, a los niños en las guarderías y a todos los necesitados que acudían a los dispensarios.
Murió en Bilbao el 20 de marzo de 1912. A su muerte dejó fundadas 42 casas, la última en Chile. Su fama fue creciendo con el gran número de gracias y favores alcanzados por su mediación, por lo que sus restos mortales fueron trasladados del cementerio municipal de Bilbao a la capilla de la Casa Madre del Instituto, en la calle La Naja.
Fue declarada "Venerable" el 7 de septiembre de 1992.
Finalmente, el 1 de octubre de 2000 fue "Canonizada" por S.S. Juan Pablo II. 

 

Actualizado ( Martes, 15 de Noviembre de 2011 12:59 )